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Reemplazo de la articulación PIP
Un plan de recuperación protegido tras el reemplazo con silicona de la articulación media desgastada de un dedo (la articulación PIP); la rapidez para iniciar los movimientos depende de si el cirujano accedió por la parte anterior (lado de la palma) o por la parte posterior del dedo.
Este protocolo le servirá de guía para su recuperación tras el reemplazo de la articulación media desgastada del dedo (la articulación interfalángica proximal, es decir, el nudillo central) mediante un espaciador de silicona flexible, procedimiento realizado por el Dr. Kieran Hirpara en el Mater Private Hospital Rockhampton. Comienza con un programa de ejercicios para realizar en casa, seguido del protocolo clínico estructurado destinado a su terapeuta de mano. Lleve esta página o su versión en PDF a su primera sesión de terapia para garantizar una rehabilitación coordinada. Su terapeuta podrá ajustar el plan según el progreso de su recuperación.
Si tiene alguna duda respecto a la herida quirúrgica, no dude en ponerse en contacto con el consultorio. A menudo resulta útil tomar una fotografía de la herida y enviarla por correo electrónico para su evaluación.
Qué esperar¶
La articulación media de su dedo se había desgastado debido a la artritis, lo cual causaba dolor y rigidez. En esta operación se eliminan las superficies articulares dañadas y se coloca un espaciador de silicona flexible (un implante tipo Swanson) entre los dos huesos. Este espaciador no es una bisagra mecánica rígida; es un elemento flexible que mantiene los huesos separados, permite el movimiento de flexión del dedo y permite que el propio tejido cicatricial forme una nueva cubierta de soporte alrededor del mismo. El principal y más fiable beneficio es el alivio del dolor. También puede esperar un rango de flexión útil, aunque limitado (generalmente entre 40 y 60 grados), en lugar de un rango completo y normal. La mayoría de los pacientes quedan muy satisfechos, ya que el dolor desaparece y el dedo resulta cómodo de usar.
Lo más importante en su recuperación es el tipo de abordaje quirúrgico que haya utilizado el cirujano, pues eso determina cuándo podrá mover el dedo:
- Desde la parte frontal (lado de la palma, abordaje volar): el tendón encargado de la extensión en el dorso del dedo permanece completamente intacto. Como no hay nada en el dorso que deba cicatrizar, normalmente podrá empezar a mover el dedo a los pocos días.
- Desde la parte posterior (abordaje dorsal): el tendón encargado de la extensión (el “central slip”) debe ser seccionado o levantado para acceder a la articulación, y luego se repara. Esta reparación requiere protección inicial, por lo que el dedo se inmoviliza en posición recta y la flexión se introduce de forma gradual, bajo la supervisión de su terapeuta de mano.
Su terapeuta de mano seguirá el plan correspondiente al abordaje quirúrgico utilizado. El Dr. Hirpara les indicará qué técnica se empleó, y los plazos que se detallan a continuación se adaptan a dicho abordaje. Independientemente del método empleado, la nueva articulación funciona como una bisagra: le gusta flexionarse y estirarse en línea recta, pero no tolera presiones ni torsiones laterales. Protegerla de esfuerzos laterales es clave para mantener su estabilidad a largo plazo.
Precauciones y limitaciones¶
- Mueva el dedo únicamente en línea recta (doblándolo y estirándolo) y evite cualquier fuerza lateral o de torsión sobre el dedo operado. La nueva articulación funciona como una bisagra; las fuerzas laterales pueden aflojarla o deformarla.
- Use su férula según las indicaciones, y recurra al sujetado con el dedo vecino durante las actividades para mantener el dedo alineado.
- Si la cirugía se realizó por la parte posterior del dedo, NO fuerce el estiramiento más allá del límite indicado al principio: el tendón encargado de estirar el dedo aún está en proceso de cicatrización.
- NO realice agarres fuertes, pellizcos intensos, ni tareas que requieran fuerza o torsión hasta que el terapeuta de mano autorice el fortalecimiento (generalmente a partir de las seis semanas).
- Desde el inicio, mantenga en movimiento las demás articulaciones de los dedos, la muñeca y el hombro; además, utilice la mano para tareas cotidianas ligeras, siempre que le resulte cómodo.
Para el cuidado de la herida, la reducción de la hinchazón y la gestión de las cicatrices, consulte las pautas de cuidado de heridas de nuestra consulta.
Sus ejercicios¶
Estos son los ejercicios que aparecen en su folleto. Comience a realizarlos únicamente bajo la guía del Dr. Hirpara y de su terapeuta de mano, respetando siempre el rango de movimiento y las limitaciones que le hayan indicado. Los primeros ejercicios tienen como objetivo mantener el dedo en movimiento en línea recta, sin generar tensiones laterales: flexión controlada, estiramiento suave, sujeción con dedos adyacentes y deslizamientos tendinosos. Si su cirugía se realizó en la parte dorsal del dedo, el ejercicio de extensión activa es el que debe proteger al inicio y progresar lentamente. El fortalecimiento de la prensión corresponde a una fase posterior y no debe iniciarse hasta que se le dé autorización expresa. Interrumpa cualquier ejercicio que provoque dolor intenso o haga que el dedo se sienta inestable.
Su protocolo clínico¶
El resto de esta página describe el protocolo clínico por etapas para la rehabilitación tras una artroplastia de articulación PIP con implante de silicona. Esta sección debe entregarse a su terapeuta de mano; cada fase comienza con una explicación sencilla en lenguaje coloquial sobre lo que ocurre. El protocolo varía según el abordaje quirúrgico, y este es el punto de bifurcación principal: el abordaje volar (palmar) mantiene intacto el mecanismo extensor, permitiendo movimiento activo temprano en cuestión de días; el abordaje dorsal, en cambio, divide o separa la porción central del tendón extensor, por lo que primero se debe proteger su cicatrización mediante órtesis de extensión y movimientos de flexión graduales. En todo momento, el implante de silicona actúa como un espaciador flexible; su estabilidad a largo plazo depende de la cápsula periimplantaria, por lo que se debe evitar cualquier estrés coronal (lateral) y limitar el movimiento a un arco puramente sagital.
Antes de iniciar el tratamiento, confirme con el cirujano responsable el abordaje quirúrgico (volar o dorsal), el estado y reparación del tendón central y de los ligamentos colaterales, así como cualquier restricción de movimiento determinada durante la cirugía. El Dr. Hirpara indicará el abordaje; elija entonces la vía volar (para movimiento activo temprano) o la dorsal (para proteger la extensión). El objetivo funcional esperado es lograr un arco de movimiento libre de dolor de aproximadamente 40–60°, no el rango completo.
Fase I — protección e inicio del movimiento (semanas 0 a 3)¶
Durante las primeras semanas se protegen los tejidos blandos y se evita la rigidez; el ritmo de los ejercicios depende íntegramente del abordaje quirúrgico empleado. El implante permanece estable en flexión-extensión, pero es vulnerable a cargas laterales; por ello, todo el movimiento debe realizarse en un plano sagital puro, y el dedo debe contar con soporte mediante férula y vendaje de acompañamiento.
Para su terapeuta de mano:
Educación y precauciones - Identifique el abordaje quirúrgico y siga el protocolo correspondiente: - Abordaje volar: mecanismo extensor intacto → iniciar movilización activa de la PIP y DIP a los 3–5 días. Colocar una férula volar con bloqueo de extensión que permita un arco de flexión limitado (normalmente ~30° al inicio), ampliándose progresivamente. - Abordaje dorsal (desgarro/reparación del tendón central): proteger la extensión. La PIP debe mantenerse en extensión casi completa todo el tiempo; introducir luego flexión activa en un arco limitado y bajo supervisión, respetando la reparación del tendón central. (Según preferencia del cirujano, se puede emplear un esquema de movilidad relativa o de extensión dinámica.) - Evitar estrictamente cualquier carga coronal (lateral/radial-ulnar) sobre la articulación operada: usar vendaje de acompañamiento con el dedo adyacente para guiar el movimiento exclusivamente en el plano sagital. - No realizar agarres, pinzamientos ni actividades con resistencia o carga.
Manejo - Herida: aplicar vendajes quirúrgicos según indicaciones; vigilar signos de infección. - Edema: elevar la extremidad, realizar masaje retrógrado suave y aplicar vendaje compresivo ligero. - Ejercicios: movilización activa controlada de la PIP/DIP dentro del arco establecido; deslizamientos tendinosos; movilización activa de articulaciones no afectadas (DIP, MCP, muñeca, pulgar); iniciar el uso del vendaje de acompañamiento durante las actividades. - La férula debe usarse todo el tiempo, salvo durante los ejercicios.
Criterios para avanzar a la siguiente fase - Cicatrización adecuada de la herida; ausencia de retraso en la extensión (en el abordaje dorsal); movilidad cómoda y controlada dentro del arco permitido.
Fase II: avance del rango de movimiento (semanas 3 a 6)¶
Se amplía el arco de flexión y, en los dedos tratados por vía dorsal, se relaja progresivamente la protección contra la extensión a medida que el tendón central se consolida. El objetivo de esta fase es consolidar el rango de movimiento útil (≈40–60°) antes de que la cicatrización limite definitivamente dicho rango.
Para su terapeuta de mano:
Evaluaciones - Rango de movimiento activo y pasivo en la articulación PIP; retraso en la extensión (vía dorsal); estabilidad coronal; presencia de dolor o edema; revisión de la herida y la cicatriz
Instrucciones y precauciones - Aumentar progresivamente el arco de flexión permitido hasta alcanzar el objetivo funcional (≈40–60°) - Vía volar: incrementar la flexión activa según la tolerancia; añadir flexión pasiva suave si la extensión es completa y estable - Vía dorsal: reducir gradualmente el uso del dispositivo de inmovilización para la extensión conforme cicatriza el tendón central (usualmente se elimina el soporte diurno en el transcurso de 4–6 semanas); evitar el retraso en la extensión: no forzar la flexión a costa de la extensión activa - Seguir evitando estrictamente cualquier carga lateral o torsional; no iniciar aún ejercicios de fortalecimiento con resistencia
Manejo terapéutico - Ejercicios: flexión y extensión activa y asistida de la articulación PIP de forma gradual; ejercicios de bloqueo para enfocar el movimiento en dicha articulación; continuar con deslizamientos tendinosos y vendaje de apoyo; iniciar masaje de la cicatriz una vez curada la herida - Mantener el rango completo de movimiento en las articulaciones adyacentes
Criterios para avanzar a la siguiente fase - Herida completamente cicatrizada; articulación estable en el plano coronal; rango de movimiento funcional y sin dolor establecido; mínimo retraso en la extensión (vía dorsal)
Fase III — fortalecimiento y recuperación (semanas 6 a 12 y posteriormente)¶
Una vez que se ha logrado el rango de movimiento y los tejidos blandos se han recuperado (alrededor de las seis semanas), se inicia un ligero fortalecimiento que se incrementa gradualmente. Este fortalecimiento se mantiene en dirección axial (agarre y carga en línea recta), respetando siempre el estrés lateral o torsional sobre el implante a largo plazo.
Para su terapeuta de mano:
Evaluaciones - Comparación del agarre y la pinza con el lado contralateral; rango final de movimiento de la falange proximal; estabilidad coronal; pruebas funcionales y específicas para cada tarea
Instrucciones y precauciones - Comience el fortalecimiento ligero del agarre a partir de las seis semanas, aumentando la intensidad poco a poco. - Introduzca el uso de la pinza con cautela; continúe evitando cargas laterales o de torsión fuertes sobre la articulación operada de forma indefinida (para garantizar la longevidad del implante). - Establezca expectativas realistas: el beneficio principal es un alivio duradero del dolor; el rango final de movimiento será modesto (≈40–60°) y se define principalmente a los tres meses.
Manejo - Ejercicios: fortalecimiento progresivo del agarre y uso de masilla terapéutica; carga funcional gradual según el tipo de actividad; continuar trabajando la movilidad residual y la cicatrización. - Considere dar el alta cuando se haya logrado un dedo estable, cómodo y funcional, con un rango de movimiento útil y sin dolor. - Remita nuevamente al médico tratante si la recuperación se estanca, si la articulación pierde estabilidad o se desvía, o si se sospecha de fallo del implante.
Criterios para el alta / retorno a las actividades - Articulación cómoda, sin dolor, estable en el plano coronal y con un rango de movimiento funcional; agarre adecuado; capacidad para cumplir con las exigencias diarias y laborales.
Volver al trabajo y a las actividades cotidianas¶
Se recomienda realizar desde el principio actividades cotidianas ligeras con la mano (comer, escribir, cuidados personales sencillos), siempre que se hagan dentro de los límites del confort, manteniendo el dedo en posición recta y evitando fuerzas laterales o de torsión sobre él. Por lo general, se puede volver a conducir una vez que pueda agarrar el volante cómodamente y controlar el vehículo de forma segura, cuando ya no lleve ninguna férula restrictiva y haya dejado de tomar analgésicos fuertes; esto suele ocurrir al cabo de unas dos semanas, siempre bajo confirmación en la consulta de seguimiento.
Las tareas que requieren un agarre más firme o que impliquen carga se pueden iniciar alrededor de la semana seis, aumentándose progresivamente. El trabajo manual pesado o con torsión es lo último que se retoma, y solo cuando el dedo haya recuperado una estabilidad y un agarre adecuados, según lo evalúen el Dr. Hirpara y su terapeuta de mano; no se basa únicamente en el paso del tiempo. Recuerde el objetivo principal de esta intervención: un alivio del dolor duradero y un rango de movimiento útil de entre 40 y 60 grados, evitando a largo plazo cualquier estrés lateral sobre la articulación para proteger el implante.
Después de seguir este protocolo¶
Este protocolo se complementa con las recomendaciones generales de recuperación del consultorio; consulte control del dolor postoperatorio, cuidado de la herida y manejo de las cicatrices. El plan por fases descrito anteriormente se basa en las guías de rehabilitación publicadas tras la artroplastia de articulación PIP con silicona; su recuperación continua será supervisada individualmente por el Dr. Hirpara y su terapeuta de mano, según el método quirúrgico empleado y la evolución de su dedo.
Evidence & references
This is the clinical evidence summary written for health professionals. It is technical, and it lists the research this page was built from. You do not need to read it to understand your treatment or to make a decision about it.
Silicone PIP Joint Replacement — Procedure Outcomes & Post-operative Rehabilitation (Swanson-type Arthroplasty for PIP Osteoarthritis)¶
Topic scope: post-operative rehabilitation after silicone (Swanson-type) proximal interphalangeal (PIP) joint arthroplasty for primary osteoarthritis. The worn joint surfaces are excised and a flexible silicone spacer is implanted; this is an interposition / encapsulation arthroplasty, not a rigidly-fixed mechanical hinge. The implant works as a flexible spacer around which a peri-implant fibrous capsule forms to provide stability. The dominant, reliable benefit is pain relief; the functional gain is a modest active arc (~40–60°), not restoration of normal range.
Defining principle of the rehab here: the rehabilitation pathway is dictated by the surgical approach, because the rate-limiting tissue is the extensor mechanism, not the implant. A volar (palmar) approach leaves the central slip and extensor mechanism intact → it permits immediate / early active motion (within 3–5 days). A dorsal approach must split or reflect the central slip to reach the joint → the extensor repair must be protected first with extension orthotics and a graded, short-arc flexion programme. Across both pathways the silicone spacer is stable in the sagittal (flexion–extension) plane but vulnerable in the coronal plane, so the programme deliberately avoids lateral / torsional load and tracks the joint in a pure sagittal arc (buddy strapping). Therapy aims to bank the useful arc before scar maturation fixes it while protecting extension and the implant — it is not an immobilise-to-heal construct in the volar case.
A. PROCEDURE OUTCOMES (silicone PIP arthroplasty for osteoarthritis)¶
Silicone PIP arthroplasty is a reliable pain-relieving operation with predictable but modest motion; the principal debates are over surgical approach and implant choice (silicone vs surface-replacement/pyrocarbon), not whether arthroplasty relieves pain.
- Pain relief is high and durable; motion gains are modest. A long-term series of Swanson silicone PIP arthroplasty for osteoarthritis (mean ~10-year follow-up) reported excellent pain relief (mean VAS ~0.4) with essentially unchanged arc (≈55° pre-op → ≈50° post-op) and high patient satisfaction — patients would have the surgery again despite limited motion gain [Bales, Wall & Stern, J Hand Surg Am 2014]. Moderate (level-IV long-term cohort).
- The volar approach can improve the active arc. A volar-approach silicone PIP series reported the active arc improving from ~33° to ~72°, with good function and satisfaction, by preserving the extensor mechanism and enabling early motion [Proubasta et al., J Hand Surg Am 2014]. Moderate–weak (level-IV).
- Radiographic implant deformation/fracture is common but poorly correlated with symptoms. In the long-term Swanson series most implants deformed and many fractured radiographically, yet clinical revision was uncommon (survivorship ~90% at ~10 years) and there was no correlation between radiographs and satisfaction [Bales, Wall & Stern 2014]. Strong natural-history signal within a cohort.
- Silicone vs surface-replacement and pyrocarbon implants give broadly comparable clinical results; no implant is clearly superior. Systematic review across implants/approaches found comparable outcomes with implant-/approach-specific complication profiles [Yamamoto et al., Plast Reconstr Surg 2017; Carlson Strother, Moran & Rizzo, JAAOS 2023]. Moderate (SR + narrative review).
- Pyrocarbon and resurfacing implants carry their own failure modes (subsidence, squeaking, intra-operative periprosthetic fracture, instability), informing implant choice rather than rehab [Watts et al., J Hand Surg Am 2012; Wagner et al. medium-term 2018 & intra-op fractures 2015; Branam et al. resurfacing-vs-silicone 2007]. Moderate.
B. REHABILITATION / THERAPY EVIDENCE¶
The central rehab questions are (1) how soon to move and (2) how to splint, and the answer to both is set by the surgical approach and the extensor mechanism. The evidence base is low-level (expert consensus / single-cohort therapy series) — there are no RCTs comparing PIP arthroplasty rehab pathways.
- Approach dictates the timeline (the core principle). Surgical reviews establish that a volar approach preserves the central slip and permits immediate active and passive motion, while a dorsal approach requires post-operative protection of the split/repaired central slip before flexion is advanced [Renfree, Bone Joint J 2022 (surgical approaches); Herren, Hand Clin 2017; Yamamoto et al. 2017]. Moderate (surgical evidence) — strong mechanistic basis.
- A structured 12-week, splint-based therapy programme is the consensus framework (dorsal pathway). Feldscher's hand-therapy protocol for PIP (pyrocarbon, central-slip-splitting dorsal approach) uses a volar static finger orthosis allowing a limited short-arc PIP/DIP active arc that is increased over the rehab course, with a hand-based resting splint (MCP flexed, PIP/DIP near 0°) for full-time use except during template-splint exercise [Feldscher, J Hand Ther 2010]. Weak (expert-consensus protocol).
- A defined controlled-motion program exists and reports good arcs. A controlled-motion rehabilitation program for PIP arthroplasty reported favourable range-of-motion outcomes, supporting graded controlled motion over rigid immobilisation [Ramanathan, Koludrovich & Evans, J Hand Ther 2021]. Weak (cohort / programme description).
- Static and dynamic extension splinting give similar results. A comparison of static vs dynamic splinting after PIP pyrocarbon arthroplasty found comparable outcomes, favouring static splinting for simplicity and patient convenience [Jennings & Livingstone / static-vs-dynamic cohort, J Hand Ther 2011]. Weak–moderate (comparative cohort).
- Coronal-plane protection is the durable, lifelong caveat. Collateral integrity and avoidance of lateral stress underpin long-term implant stability; collateral compromise drives instability/deviation [Carlo et al., collateral reconstruction, J Hand Surg Am 2016; Carlson Strother et al. 2023]. Consensus / mechanistic.
Recovery trajectory (expected, evidence-anchored)¶
| Phase | Window | Restraint (by approach) | Hand-therapy focus | Strength / load | Notes |
|---|---|---|---|---|---|
| I — Protect & initiate motion | Week 0–3 | Volar: active motion at 3–5 days, short flexion arc (~30°) in template/extension-block splint. Dorsal: PIP splinted near extension full-time; supervised short-arc flexion only | Protected sagittal PIP/DIP motion; tendon glides; buddy strapping; uninvolved-joint motion; no lateral/torsional load | None (no grip/pinch) | Implant stable in flexion–extension, vulnerable coronally |
| II — Advance motion | Week 3–6 | Progressively increase flexion arc toward ~40–60°. Dorsal: wean extension splint as central slip consolidates (≈wk 4–6); guard against extensor lag | Graded active/AAROM flexion–extension; blocking; scar massage once healed; continue buddy strapping | Still no resisted strengthening | Bank the useful arc before scar maturation fixes it |
| III — Strengthen & return | Week 6–12+ | Lifting/grip restrictions progressively lifted; lateral/twisting load avoided indefinitely | Light grip → cautious pinch; functional & work-specific loading | Grip from ~6 wk, graded | Pain relief is the durable gain; final arc (~40–60°) largely set by ~3 months |
(Phase windows mirror the precautions in the patient protocol; they are typical guides — not trial-derived deadlines — and the volar vs dorsal split is the dominant variable.)
C. KEY CONTROVERSIES / EVIDENCE QUALITY¶
- Volar vs dorsal approach (the rehab-defining question). The volar approach spares the extensor mechanism and permits early active motion (and a better reported arc), at the cost of being more technically demanding; the dorsal approach is more familiar but mandates extensor protection and a slower, splint-led flexion programme. Choice is surgeon-dependent and drives the entire rehab pathway. Moderate surgical evidence; no head-to-head rehab RCT.
- Implant choice (silicone vs surface-replacement vs pyrocarbon). No implant is clearly superior on clinical outcomes; silicone is durable for pain relief with high radiographic deformation/fracture that poorly predicts symptoms, while pyrocarbon/resurfacing trade different complication profiles (subsidence, instability, intra-operative fracture). Moderate (SR + cohorts).
- Static vs dynamic splinting (dorsal pathway). Comparable outcomes; static splinting is favoured for simplicity and convenience. Weak–moderate.
- Motion gain is modest and that is expected, not failure. Patients reliably lose pain but gain little arc (especially via dorsal/silicone); mislabelling the modest arc as a poor result misframes a successful pain-relieving operation. Counsel the ~40–60° expectation up front. Strong natural-history signal.
- Lifelong coronal-stress avoidance. Long-term stability depends on the peri-implant capsule and collaterals; forceful lateral/twisting load risks deviation, instability and implant failure. Consensus.
D. EVIDENCE STRENGTH FLAGS (summary)¶
- STRONG (mechanistic / natural-history): the surgical-approach principle (volar preserves extensor mechanism → early motion; dorsal splits central slip → protect extension first); the modest-arc / reliable-pain-relief outcome pattern; radiographic implant deformation poorly predicting symptoms.
- MODERATE: procedure outcomes are level-IV case series (long-term Swanson silicone series; volar approach series); implant-comparison systematic review/narrative review; surgical-approach reviews.
- WEAK / EXPERT CONSENSUS: the specific rehabilitation regimen — short-arc controlled motion, 12-week splint-based programme, static-vs-dynamic splinting equivalence, exact phase timings. These are low-level, expert-consensus / single-cohort therapy descriptions, not trial-derived; individualise to the operative approach and tissue quality.
CITATIONS¶
RAG corpus (180,000+ Orthopaedic articles)¶
- Bales JG, Wall LB, Stern PJ. Long-term results of Swanson silicone arthroplasty for proximal interphalangeal joint osteoarthritis. J Hand Surg Am. 2014. DOI: 10.1016/j.jhsa.2013.11.008
- Proubasta IR, Lamas CG, Natera L, et al. Silicone proximal interphalangeal joint arthroplasty for primary osteoarthritis using a volar approach. J Hand Surg Am. 2014;39(6). DOI: 10.1016/j.jhsa.2014.03.033
- Weistra K, Kan HJ, van Alebeek VAHJ, et al. Proximal interphalangeal joint arthroplasty using a silicone implant: a comparison between Integra and NeuFlex in 72 cases. HAND. 2022. DOI: 10.1177/15589447221122829
- Branam BR, Tuttle HG, Stern PJ, et al. Resurfacing arthroplasty versus silicone arthroplasty for proximal interphalangeal joint osteoarthritis. J Hand Surg Am. 2007. DOI: 10.1016/j.jhsa.2007.04.006
- Yamamoto M, Malay S, Fujihara Y, et al. A systematic review of different implants and approaches for proximal interphalangeal joint arthroplasty. Plast Reconstr Surg. 2017. DOI: 10.1097/prs.0000000000003260
- Renfree KJ. Surgical approaches for proximal interphalangeal joint arthroplasty. Bone Joint J. 2022;104-B(12). DOI: 10.1302/0301-620x.104b12.bjj-2022-0946
- Herren DB. Current European practice in the treatment of proximal interphalangeal joint arthritis. Hand Clin. 2017. DOI: 10.1016/j.hcl.2017.04.002
- Carlson Strother CR, Moran SL, Rizzo M. Small joint arthroplasty of the hand: an update on indications, outcomes, and complications. J Am Acad Orthop Surg. 2023;31(15). DOI: 10.5435/jaaos-d-23-00034
- Feldscher SB. Postoperative management for PIP joint pyrocarbon arthroplasty. J Hand Ther. 2010. DOI: 10.1016/j.jht.2009.10.011
- Ramanathan D, Koludrovich J, Evans P. A new controlled motion program for rehabilitation of the proximal interphalangeal joint arthroplasty. J Hand Ther. 2021. DOI: 10.1016/j.jht.2019.04.003
- Watts AC, Hearnden AJ, Trail IA, et al. Pyrocarbon proximal interphalangeal joint arthroplasty: minimum two-year follow-up. J Hand Surg Am. 2012. DOI: 10.1016/j.jhsa.2012.02.012
- Wagner ER, Weston JT, Houdek MT, et al. Medium-term outcomes with pyrocarbon proximal interphalangeal arthroplasty: a study of 170 consecutive arthroplasties. J Hand Surg Am. 2018. DOI: 10.1016/j.jhsa.2018.06.020
- Wagner ER, Van Demark R, Kor DJ, et al. Intraoperative periprosthetic fractures in proximal interphalangeal joint arthroplasty. J Hand Surg Am. 2015. DOI: 10.1016/j.jhsa.2015.06.101
- McGuire DT, White CD, Carter SL, et al. Pyrocarbon proximal interphalangeal joint arthroplasty: outcomes of a cohort study. J Hand Surg Eur Vol. 2011;37(6). DOI: 10.1177/1753193411434053
- Carlo J, Dell PC, Matthias R, et al. Collateral ligament reconstruction of the proximal interphalangeal joint. J Hand Surg Am. 2016;41(1). DOI: 10.1016/j.jhsa.2015.10.007
- Aversano FJ, Calfee RP. Salvaging a failed proximal interphalangeal joint implant. Hand Clin. 2018. DOI: 10.1016/j.hcl.2017.12.011
PIP arthroplasty rehabilitation literature (URLs)¶
- Feldscher SB. Postoperative management for PIP joint pyrocarbon arthroplasty. J Hand Ther. 2010. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20036511/
- Ramanathan D, Koludrovich J, Evans P. A new controlled motion program for rehabilitation of the proximal interphalangeal joint arthroplasty. J Hand Ther. 2021. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31481342/
- Static versus dynamic splinting for proximal interphalangeal joint pyrocarbon implant arthroplasty: a comparison of current and historical cohorts. J Hand Ther. 2011. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC3143198/
- Proubasta IR, et al. Silicone proximal interphalangeal joint arthroplasty for primary osteoarthritis using a volar approach. J Hand Surg Am. 2014. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24799141/
- Bales JG, Wall LB, Stern PJ. Long-term results of Swanson silicone arthroplasty for PIP joint osteoarthritis. J Hand Surg Am. 2014. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24559624/
- The dorsal approach to silicone implant arthroplasty of the proximal interphalangeal joint. J Hand Surg Am. 2007. https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0363502307004662
- Proximal interphalangeal joint arthroplasty using a silicone implant: a comparison between Integra and NeuFlex. HAND. 2022. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10953532/